Viajes chapuceros y lugares espantosos

GLYPHOS, VALLADOLID, 2017

Desde la noche de los tiempos los hombres han sentido el ansia irrefrenable de viajar, ya que los muebles que tenían en sus casas eran muy duros e incómodos, por lo que no les apetecía nada quedarse quietos en sus domicilios. Además, al viajar siempre se tenía la esperanza de encontrar tierras más ricas y fértiles que las propias y chicas más guapas que las de tu pueblo.

         Al contrario que el nacionalista —que opina puerilmente que lo propio es lo mejor del mundo—, el viajero, con una mirada más certera y profunda, considera que lo que encuentre por ahí no podrá ser peor que lo que ya tiene en su país.

         Con los viajes surge su literatura. Y como muchos de ellos fueron un desastre mayúsculo, se impone la necesidad de la desmitificación. Este libro es una gran tomadura de pelo a todos esos héroes trashumantes a los que se les ha dado más bombo del debido. Es una parodia de sus supuestas hazañas y una divertida revisión de los lugares exóticos y maravillosos que dijeron haber encontrado. Los artículos, cuentos, piezas teatrales, entrevistas, poemas y demás experimentos literarios que conforman este libro tienen como objetivo que cómodamente y desde su sillón favorito pueda el lector emprender una expedición de humor. Armado con el machete de la sátira, orientado por la brújula de la ironía y protegido por el salacot de la originalidad, todo aquel que tenga el buen gusto de leer este libro se adentrará en esa selva aún por descubrir que es el lado oculto y rabiosamente cómico de la literatura de viajes.